HOMILIA
Juliol 1, 2009 per Sant GaietàDOMINGO XIV. T. O.
De dónde saca esta sabiduría? Es la pregunta que se hacen los contemporáneos de Jesús. Los humanos tenemos una cierta dificultad de reconocer en el otro una fuerza superior. Somos muy rastreros y cuanto más endiosados, menos capaces de reconocer las obras de Dios realizadas a través de personas humildes, sencillas. Estos días pasados en la presa se ha hablado mucho del caso Vicente Ferrer, un creyente entregado a la causa de los pobres, de los marginados las autoridades políticas le han ninguneado, pero mucha gente sencilla ya no se rasga las vestiduras por estas cosas, desgraciadamente la vida de los dirigentes políticos está tan devaluada, que no será fácil volver a levantar su valor, sólo será posible a base de una gran dosis de sencillez, de humildad, de menos palabras y más hechos a favor de los más necesitados, de los sencillos. Los profetas de todos los tiempos han sufrido desprecios de los dirigentes del pueblo, porque el hombre de Dios, los profetas no pueden menos de llamar la atención para que fijen la mirada en los más necesitados, en los que no tienen protector. Los profetas dan “crédito” a los pobres, no a los poderosos, como sucede en los que piensan sólo en amontonar dinero y fama, mientras el pueblo pasa necesidad. El profeta con su palabra y sus hechos es una denuncia a las acciones injustas defendiendo al pobre y al oprimido. La gente se extraña de las palabras y sobre todo de las actitudes de Jesús por eso se preguntan ¿Quién es? Creían conocerle, pero sólo conocían el exterior no terminaban de conectar con su interior, pero sí lo hizo la gente sencilla, los desheredados, el deshecho de la humanidad. Nosotros deberíamos ya conocer a Jesús, reconocer a Cristo, y como tantos santos/as, como tantos hombres de Dios que han seguido sus pasos seguirle también. No nos de miedo nuestra debilidad, nuestra pobreza, con san Pablo descubramos la fuerza de Cristo que obra en nosotros. Cuanto más débiles más se manifestará la obra de Cristo. ¿Quién es éste? Es el que está con los suyos siempre hasta el fin de los tiempos, es el que ha entregado su vida por la verdad, nos ha dado su Palabra que ilumina nuestro caminar. Es el que ora con nosotros y en nosotros y nos invita a tender la mano a todos los necesitados, por encima de toda frontera, de todos los límites que quieran imponer los humanos Sí, Cristo presente en su iglesia, tan humana y tan divina, a través de ella nos ha llegado su Palabra aceptada y profesada. A ella acudimos para alimentarnos para crecer en humanidad y divinidad, al estilo de Cristo. P. miguel bonet nicolau c.r.
